Cada zancada descarga sobre tus rodillas una fuerza que supera varias veces tu peso corporal. Cada aterrizaje tras un salto, cada sentadilla con mucho peso y cada cambio brusco de apoyo envían una onda de choque a tus cartílagos, tendones y ligamentos. Esta presión constante explica la necesidad de los deportistas de proteger sus articulaciones durante el ejercicio. Pero ¿puede ayudar el colágeno en este contexto? Es la pregunta que abordamos en este artículo.
Este artículo, en resumen
El deporte somete las articulaciones a esfuerzos mecánicos repetidos, especialmente en las disciplinas de impacto.
Para proteger bien las articulaciones, lo primero es entrenar con cabeza, fortalecer los músculos, descansar y cuidar la técnica.
El colágeno forma parte del cartílago, los tendones y los ligamentos, pero el colágeno ingerido por sí solo no cuenta con ninguna alegación reconocida de protección de las articulaciones.
En cambio, el colágeno puede combinarse con determinados nutrientes que contribuyen al mantenimiento de la estructura normal de los tejidos, sin sustituir nunca el seguimiento médico.
El deporte y las exigencias que impone a las articulaciones
Una articulación absorbe, transmite y amortigua fuerzas constantemente. El cartílago absorbe los impactos, los tendones transmiten la fuerza muscular y los ligamentos aportan estabilidad. El deporte lleva a este trío al límite. Al correr, el suelo devuelve en cada pisada una fuerza que puede alcanzar varias veces tu peso corporal. Al levantar pesas, la carga concentra una tensión considerable en zonas concretas. En los deportes de equipo, los giros y los contactos añaden torsiones imprevistas que la articulación debe afrontar al instante.
¡En sí mismas, todas estas exigencias no son negativas! El movimiento nutre el cartílago, que se comprime y se relaja para favorecer la circulación de nutrientes. El problema aparece cuando la carga supera la capacidad de adaptación, ya sea por un volumen excesivo, una progresión demasiado rápida, una técnica deficiente o, por supuesto, un descanso insuficiente. Entonces, la articulación soporta más de lo que puede reparar y empiezan los problemas.
¿Qué deportes exigen más a las articulaciones?
No todas las disciplinas ejercen la misma presión sobre las articulaciones. La carrera a pie encabeza la lista en lo que respecta a rodillas, tobillos y caderas, debido a los impactos repetidos a lo largo de miles de zancadas. Los deportes con saltos, del baloncesto al voleibol, añaden la fuerza de los aterrizajes. Los deportes de contacto y con giros, como el fútbol, el rugby o los deportes de combate, exponen a torsiones e impactos directos, especialmente perjudiciales para los ligamentos. El entrenamiento con cargas pesadas concentra grandes cargas en articulaciones concretas, como las rodillas y los hombros, o en la columna vertebral. También hay actividades, como la natación o el ciclismo, que reducen los impactos y son menos exigentes para las articulaciones.
Una práctica mal gestionada puede provocar dolores articulares. Entonces, ¿cómo proteger las articulaciones durante el ejercicio? ¿Puede ayudar el colágeno en este contexto? Analizamos la cuestión.
¿Cómo proteger las articulaciones durante el ejercicio?
Métodos que han demostrado su eficacia
El calentamiento prepara los tejidos y el líquido articular para el ejercicio, a la vez que reduce el estrés de empezar en frío. La progresión controlada también ayuda a evitar el problema habitual de sobrecargar una articulación al aumentar demasiado rápido la carga o el volumen de entrenamiento. Conviene, además, fortalecer los músculos: unos músculos fuertes absorben parte de las fuerzas y estabilizan la articulación, por lo que ejercen una función protectora directa.
Imprescindibles para la recuperación, el descanso y el sueño dan al cuerpo el tiempo que necesita para reparar los tejidos exigidos por el entrenamiento. Mantener un peso saludable reduce mecánicamente la carga sobre las rodillas y las caderas. Por último, ¡tampoco hay que descuidar el uso de un equipo adecuado!
Puede que estos métodos no sean los más atractivos, pero han demostrado sobradamente su eficacia para proteger las articulaciones. ¿Y qué ocurre con el colágeno u otros complementos alimenticios?
¿Es útil tomar un complemento alimenticio?
Una vez asentados y, sobre todo, incorporados estos hábitos básicos, quizá te preguntes si tiene sentido recurrir a complementos alimenticios. Como puedes imaginar, un complemento nunca compensará un entrenamiento mal planteado ni un descanso insuficiente. En cambio, asegurar un buen aporte de nutrientes sí tiene sentido, porque el cuerpo necesita materiales para mantener sus tejidos. La vitamina C, por ejemplo, interviene directamente en la producción de colágeno del organismo. Por tanto, un complemento se entiende como apoyo a unos hábitos de vida sólidos, pero nunca como sustituto y, sobre todo, nunca como respuesta al dolor.
El colágeno, componente de las articulaciones
El colágeno forma parte de la estructura del cartílago, del que representa aproximadamente el 60 %. Es el principal componente de los tendones, esos cordones que transmiten la fuerza de los músculos a los huesos. También está presente en los ligamentos que estabilizan cada articulación. En definitiva, el colágeno está presente allí donde el esfuerzo ejerce presión.
Por eso, dado que el colágeno forma parte de sus articulaciones, muchos deportistas piensan que tomarlo debería ayudarlas. Sin embargo, hay un límite: consumir colágeno no permite reforzar directamente las articulaciones que uno elija.
¿Puede el colágeno proteger realmente las articulaciones de los deportistas?
El colágeno ingerido por sí solo no cuenta con ninguna alegación reconocida de protección de las articulaciones, ni para deportistas ni para otras personas. ¿Por qué? Porque el sistema digestivo no lleva el colágeno intacto hasta las rodillas para reparar allí los daños. Lo descompone en aminoácidos y péptidos que el cuerpo distribuye según sus propias prioridades, sin dirigirlos específicamente a la articulación más exigida. En cierto modo, el colágeno aporta materia prima y el organismo decide cómo utilizarla.
Colágeno Mobility™, nuestra fórmula enfocada en el bienestar articular
Hemos visto, por tanto, que el colágeno por sí solo no puede ayudar a las articulaciones durante el ejercicio, ni tampoco después. En cambio, integrado en una fórmula integral enfocada en el bienestar articular, puede resultar interesante. Y eso es precisamente lo que ofrecemos con nuestra fórmula Colágeno Mobility™.
Para un cuerpo que entrena intensamente, hemos reunido cinco ingredientes activos, cada uno de los cuales responde a una necesidad real de los tejidos sometidos a esfuerzo: nuestro colágeno marino, cúrcuma BCM-95®, vitamina C, cobre y ácido hialurónico. Gracias a la combinación de ingredientes activos de esta fórmula, Colágeno Mobility™ puede ayudar a mantener la salud de las articulaciones y los huesos, contribuir al mantenimiento de los tejidos conjuntivos normales, ayudar a proteger las células frente al estrés oxidativo y contribuir a la formación normal de colágeno.
Colágeno Mobility™ para deportistas: ayuda para la salud de las articulaciones y los huesos
Para un deportista, Colágeno Mobility™ puede resultar interesante como complemento de un entrenamiento bien planteado. Una dosis diaria, diluida en la bebida que prefiera, se integra en la rutina como parte de un enfoque constante y a largo plazo.
La fórmula acompaña a los deportistas al ayudar a mantener la salud de las articulaciones y los huesos. Por supuesto, no sustituye el calentamiento, el descanso ni una buena técnica, y nunca reemplaza el consejo médico en caso de dolor. Pero permite centrarse en el bienestar articular teniendo en cuenta los esfuerzos a los que pueden verse sometidas las articulaciones en ciertas actividades físicas.
Proteger las articulaciones al hacer deporte empieza por el entrenamiento. El calentamiento, el fortalecimiento muscular, dormir lo suficiente y mantener un peso saludable son aspectos básicos que importan más que cualquier complemento. El colágeno puede complementar estas bases mediante una fórmula integral enfocada en el bienestar articular, como nuestra fórmula Colágeno Mobility™.
Preguntas frecuentes
Se recomienda calentar bien, aumentar la intensidad de forma gradual, cuidar la técnica, fortalecer los músculos, dormir lo suficiente y mantener un peso saludable. Estos hábitos ayudan a limitar la sobrecarga de las articulaciones.
El colágeno puede considerarse un apoyo nutricional, siempre que no se descuiden el entrenamiento, la recuperación y la alimentación. La vitamina C contribuye, en particular, a la formación normal de colágeno en el organismo. Sin embargo, un suplemento no sustituye estos pilares fundamentales.
Es preferible consultar a un profesional sanitario. Un dolor que persiste, reaparece con frecuencia o dificulta el movimiento requiere un diagnóstico para identificar su causa y adaptar el tratamiento.
Cofundador de Humble+
Sébastien Perez
Desde 2019, mi objetivo es ampliar los límites de "envejecer bien". Como cofundador de Humble+, me esfuerzo por encontrar y desarrollar las soluciones de nutrición funcional más innovadoras del mercado