Esta semana te hablo de los beneficios que tiene para tu salud desarrollar la fuerza.
Y para desmontar estos tópicos, he entrevistado a un experto: David Lenouvel, director de entrenamiento del grupo CrossFit Louvre (2800 socios) y entrenador de CrossFit Level 3.
Así que, para empezar, abordemos estos tópicos para poder combatirlos mejor:
- "Soy mujer y no quiero ganar músculo ni parecer un hombre", Marion, 35 años
- "Eso es solo para hinchar los músculos", Henri, 33 años
- "Ya no tengo edad para esto, me voy a lesionar" - Elisabeth, 58 años
Hola, David:
¿Puedes explicarnos la diferencia entre el entrenamiento cardiovascular, como correr, y el entrenamiento de fuerza?
David: el entrenamiento cardiovascular trabaja tu resistencia aeróbica de base. Aunque es muy importante, a menudo se practica en exceso. Mucha gente sale a correr 3 veces por semana, suda y cree que ha entrenado bien. Pero solo ha trabajado un aspecto de su condición física. Sin embargo, salvo que tengas sobrepeso o una enfermedad cardíaca, es muy poco habitual "carecer de resistencia cardiovascular".
El entrenamiento de fuerza es diferente. Estimula tu sistema nervioso y recurre a vías energéticas distintas de las del entrenamiento cardiovascular, lo que te permite salir de tu zona de confort y fortalecer otros aspectos de tu salud.
Por eso hay que combinar ambos tipos de entrenamiento para gozar de buena salud y, sobre todo, para poder realizar los movimientos cotidianos durante el mayor tiempo posible.
Romain: asociamos erróneamente la fuerza con ganar músculo. Esto hace que las mujeres, en particular, sean reacias a entrenar la fuerza. ¿Por qué?
David: antes que nada, quiero decir que hay que dejar atrás la idea de que una mujer musculosa no es femenina. Porque ese suele ser el origen de este temor.
Desde los años 70, la gente entrena siguiendo programas de MUSCULACIÓN: muchas repeticiones centradas en un músculo aislado, lo que produce un efecto de "hinchazón".
El entrenamiento de fuerza es diferente: ayuda a que tu cuerpo sea más dinámico, atlético y firme, pero sin ese efecto de hinchazón.
En CrossFit, nuestra misión es que puedas afrontar todos los retos de tu vida. A veces eso significa poder llevar un paquete de agua de 7 kilos durante 1 kilómetro, jugar con tu hijo de 20 kilos llevándolo en brazos o, simplemente, hacer una mudanza sin ayuda.
Romain: hablemos de las personas mayores de 40 años. ¿Por qué decimos que esto es una cuestión de salud pública?
David: el miedo a perder la autonomía está presente en todos nuestros padres.
En las residencias de mayores, por lo general, el corazón de los residentes suele estar bastante sano. El gran problema es la pérdida de autonomía relacionada con la falta de fuerza.
Un ejemplo: levantarte del inodoro sin ayuda requiere ser capaz de hacer una sentadilla con tu propio peso corporal. Si nunca has entrenado la fuerza, a medida que pierdes masa muscular con la edad, un día te despiertas y ya no eres capaz de hacerlo.
Cuando eres joven, entrenar la fuerza suele ser una cuestión de ego. A los 40 años, es una cuestión de salud y bienestar para poder moverte sin sufrir los estragos del tiempo.
Incluso contamos con pruebas médicas de que el entrenamiento de fuerza ayuda a aumentar la densidad ósea. Así, una persona de 60 o 70 años que entrena tendrá menos probabilidades de lesionarse o romperse un hueso al caerse.
Romain: aprovecho para hablar de los beneficios del colágeno para los huesos. Representa el 30 % de la masa total del hueso. Consumido junto con calcio, ayuda a fortalecerlos, al igual que las articulaciones.
Para terminar, ¿por qué recomiendas el CrossFit?
David: es un entrenamiento completo. Te damos la oportunidad de entrenar bajo la supervisión de un entrenador certificado y titulado para mejorar tanto tu capacidad cardiovascular como tu fuerza, con el objetivo de cuidar tu salud y bienestar.
Por supuesto, todos tenemos en mente la imagen de atletas muy musculosos. Pero son profesionales. El CrossFit es accesible para todos y te animo a descubrir este deporte en un box cerca de ti.