Poca gente lo sabe, pero hay 5 momentos en los que tomar colágeno puede resultar especialmente eficaz. No hace falta tomarlo en todos ellos. Pero, si sabes cuándo tomarlo, puedes optimizar tu rutina según tus objetivos. Es cuestión de elegir el momento adecuado, y tiene mucho sentido.
1. Colágeno antes de entrenar: protección de los tendones
Un artículo publicado en American Journal of Clinical Nutrition mostró que tomar colágeno antes de entrenar aumenta la síntesis de colágeno en el cuerpo.
En los ligamentos y tendones apenas hay circulación sanguínea. Actúan como una especie de esponja. Cuando haces movimientos que implican impactos o rebotes, como saltar a la comba o correr, los tendones se someten a fuerzas de tensión y compresión.
Cuando el tendón se somete a estas tensiones mecánicas, se desencadena una cascada de procesos biológicos en el cuerpo, incluida la síntesis de colágeno. Cuando los impactos ejercen tensión sobre las fibras de colágeno del tendón, estimulan a unas células especializadas llamadas fibroblastos para que produzcan más colágeno. Estas células son responsables de la síntesis y remodelación del colágeno en los tejidos conjuntivos del cuerpo.
Estas fibras de colágeno recién sintetizadas ayudan a fortalecer y reparar el tendón, lo que le permite soportar mejor las cargas y tensiones a las que se somete durante la actividad física.
En este estudio, los deportistas que tomaron entre 5 g y 15 g de colágeno una hora antes de entrenar presentaron el doble de síntesis de colágeno que quienes tomaron un placebo.
Por eso, te recomendamos tomar entre 5 g y 10 g (según si tienes dolor) 1 hora antes de entrenar: bebe una collagen water, añade colágeno a tu batido o al café para darte un pequeño impulso antes de la sesión.
2. Colágeno para dormir mejor
Tomar colágeno antes de acostarse puede mejorar enormemente el sueño. Esto se debe a un componente muy importante del colágeno: la glicina. La glicina es un aminoácido que constituye aproximadamente el 30 % del colágeno.
Un estudio publicado en Sleep and Biological Rhythms demostró que tomar entre 5 g y 10 g de colágeno 2 horas antes de dormir mejoraba la vasodilatación en determinadas regiones del cerebro que controlan el sueño.
También se observó un descenso de la temperatura corporal que favorece un sueño más profundo.
Recomendamos tomar 10 g de colágeno unas dos horas antes de acostarse.
3. Colágeno al despertar después de dormir mal
Sorprendentemente, y en contraste con el estudio anterior, otro estudio también mostró que tomar colágeno cuando se ha dormido poco puede ayudar a sentirse más despierto.
Observaron que esto aumenta ciertos neuropéptidos específicos y la vasodilatación, es decir, el flujo sanguíneo hacia lo que se conoce como núcleo supraquiasmático. Es una parte muy importante del cerebro que se vuelve bastante inactiva cuando nos falta sueño.
Si no has dormido bien, tomar entre 5 y 10 g de colágeno puede ayudarte a sentirte más despierto y concentrado.
4. Colágeno para los problemas de estómago
A medida que envejecemos, algunos alimentos nos causan más problemas que antes o nos volvemos más sensibles a otros. Y, a menudo, acabamos restringiendo cada vez más nuestra alimentación.
A medida que envejecemos, las uniones de nuestro intestino se debilitan. La hinchazón abdominal puede deberse a un intestino permeable.
El colágeno contiene tres proteínas principales muy beneficiosas para un intestino permeable:
- la glutamina, que ayuda a regular las uniones intestinales para sellarlas un poco mejor
- la glicina, muy importante para los propios tejidos digestivos, cuya integridad contribuye a reforzar.
- la prolina, que contribuye a sellar y reparar
Para obtener el máximo beneficio para tu intestino, toma entre 5 g y 10 g de colágeno en ayunas.
5. Colágeno con las comidas para regular la glucosa
A medida que envejecemos, empezamos a perder tolerancia a la glucosa, lo que significa que somos menos capaces de procesar correctamente los hidratos de carbono. Tenemos un mayor riesgo de diabetes de tipo 2 y resistencia a la insulina.
Según un estudio publicado en Journal of Food Science and Technology, tomar 5 g de colágeno marino con una comida podría ayudar a regular la glucosa. Aumentaba la tolerancia a la glucosa y, con ello, mejoraba su control general.
También podría reducir el nivel de estrés oxidativo resultante de esa comida. Cada vez que comemos, generamos algo de estrés oxidativo y, con la edad, generamos más y tenemos menos capacidad para hacerle frente.
Además, otro estudio mostró que el colágeno puede aumentar la actividad de la AMPK (proteína quinasa activada por AMP) en el hígado. Esto significa que probablemente mejora la oxidación de los ácidos grasos, ayudándonos a utilizar y quemar las grasas con mayor eficacia, al tiempo que mejora nuestra capacidad para procesar el azúcar y los hidratos de carbono. Es una especie de doble beneficio, sobre todo a medida que envejecemos.
Nuestra recomendación: ¡toma una Collagen Water con la comida!
En conclusión: el colágeno debería formar parte de tu rutina diaria de bienestar. Pero puedes optimizar sus efectos según tus objetivos.