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Cansancio con el cambio de estación: ¿por qué nos sentimos más agotados?

Fatigue au changement de saison : pourquoi se sent-on plus épuisé ?

Descubre en esta página las posibles razones por las que puedes sentir cansancio con el cambio de estación. 

Cada cambio de estación puede venir acompañado de un bajón. Nos sentimos más cansados y con menos energía, aunque no siempre entendemos por qué. Pero no te preocupes: es un fenómeno muy habitual que tiene sus explicaciones. Entonces, ¿qué ocurre en nuestro cuerpo cuando cambia la estación y por qué sentimos a veces ese cansancio? ¡Lo explicamos en este nuevo artículo!

 

Este artículo en pocas palabras

  • El cambio de estación altera varias condiciones a las que se adapta el cuerpo, como la luz y los ritmos diarios.
  • Este cansancio pasajero es una respuesta normal del organismo mientras se adapta.
  • El otoño y la primavera son las épocas en las que es más probable sentir este bajón de energía.
  • Unos hábitos de vida saludables ayudan a limitar este fenómeno y pueden complementarse con ciertos nutrientes.

 

Los efectos del cambio de estación en el organismo

El cambio de estación modifica varias condiciones en las que se apoya tu cuerpo. La primera, y la más importante, es la luz. La duración del día cambia, a veces bruscamente, y con ella la cantidad de luz que recibes. La luz desempeña un papel fundamental en la regulación de tu reloj interno, que rige el sueño, la energía y muchos ritmos del cuerpo.

También cambian otras condiciones. Varía la temperatura, se transforma el ritmo de vida y cambia la alimentación con los productos de temporada… El cambio al horario de invierno o de verano altera aún más nuestras rutinas. Ante todos estos cambios simultáneos, el cuerpo debe readaptarse. Este periodo de ajuste requiere energía y eso es precisamente lo que puede provocar una sensación de cansancio. Tu organismo no está fallando: se está adaptando a la nueva estación.

¿Es el cansancio una respuesta normal de nuestro organismo?

En la mayoría de los casos, este cansancio es una respuesta completamente normal del organismo. Ante los cambios de estación, el cuerpo ajusta sus ritmos, en particular su reloj interno y su ciclo de sueño y vigilia. Pero este ajuste no es instantáneo y, mientras se produce, podemos sentir un bajón pasajero.

Es un poco como un desfase horario leve que se prolonga durante unos días o semanas. Hasta que el cuerpo se reajusta, la energía puede decaer. Este cansancio transitorio es, por tanto, habitual y temporal. Suele desaparecer una vez que el cuerpo se adapta. Sin embargo, es importante distinguir este cansancio pasajero de uno que persiste. Si el agotamiento dura, no mejora con el descanso o va acompañado de otros síntomas, ya no se debe simplemente al cambio de estación y conviene consultar a un profesional sanitario.

 

¿En qué estaciones se ve más afectado el organismo?

Hay dos grandes épocas en las que el cuerpo puede sentir cansancio debido al cambio de estación: el otoño y la primavera. Son las estaciones de transición por excelencia, cuando más cambian nuestras rutinas. El otoño suele notarse más: los días se acortan, disminuye la luz, llega el frío y el cuerpo debe prepararse para el invierno. Esta disminución de la luz, en particular, puede afectar a la energía y al estado de ánimo.

La primavera también tiene su efecto, del que quizá hayas oído hablar como astenia primaveral. El cuerpo sale del invierno, vuelve la luz, se aceleran los ritmos y esta readaptación también puede ir acompañada de un cansancio pasajero. El invierno y el verano, épocas más estables, suelen plantear menos problemas de transición, aunque tienen sus propias exigencias. Por tanto, son sobre todo los dos grandes cambios del año, al llegar el otoño y la primavera, los que más exigen al organismo.

 

¿Se puede limitar el cansancio causado por el cambio de estación?

Puedes intentar limitar los efectos de estos cambios. Y, para ello, ¡lo primero a lo que debes prestar atención es a la luz! Aprovecha al máximo la luz natural, sobre todo por la mañana, para ayudar a reajustar tu reloj interno. Salir cada día, aunque sea un rato, puede marcar una verdadera diferencia. El sueño es igual de importante. Mantén horarios regulares y duerme lo suficiente, porque es durante el sueño cuando el cuerpo se recupera.

La alimentación también puede influir. Una dieta variada, rica en frutas y verduras de temporada, aporta vitaminas y minerales útiles para la energía. La actividad física regular ayuda a mantenerse en forma y a dormir mejor. Por último, presta atención al aporte de ciertos nutrientes. Varias vitaminas y minerales contribuyen a reducir el cansancio y al metabolismo energético normal, como las vitaminas del grupo B, la vitamina C o el magnesio. Al cuidar estos aspectos básicos, ayudas a tu cuerpo a sobrellevar mejor la transición.

 

Multinutrientes Vitalidad™, una fórmula que contribuye a reducir el cansancio

Una vez asentadas estas bases, una fórmula orientada a la vitalidad puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales cuando el cuerpo está más exigido. Esa es la idea de nuestro Multinutrientes Vitalidad™, que reúne varias vitaminas y minerales relacionados con la energía y la inmunidad. La ventaja de esta fórmula es su sencillez: con una toma diaria, ayudas a cubrir tus necesidades nutricionales durante el cambio de estación. Pero recordemos lo esencial: una fórmula así complementa unos hábitos de vida saludables, junto con la luz, el sueño, la alimentación y la actividad física. Los complementa, no los sustituye.

El cansancio con el cambio de estación no tiene nada de anormal. Refleja el esfuerzo de tu cuerpo por adaptarse a nuevas condiciones. Es un cansancio transitorio que se da sobre todo en otoño y primavera y desaparece una vez que el cuerpo se ajusta. Para sobrellevarlo mejor, aprovecha la luz natural y procura dormir bien, seguir una alimentación de temporada y mantenerte un poco activo. Algunos nutrientes que contribuyen a reducir el cansancio pueden complementar estos hábitos, y una fórmula como Multinutrientes Vitalidad™ puede ayudar a cubrir tus necesidades nutricionales.

Preguntas frecuentes

Porque el cuerpo debe adaptarse a nuevas condiciones, sobre todo a la luz y a los ritmos diarios. Esta adaptación requiere energía y puede manifestarse como un cansancio pasajero, algo completamente normal.

No, en la mayoría de los casos. Es un cansancio transitorio y temporal que desaparece una vez que el cuerpo se adapta. Sin embargo, si persiste o empeora, conviene consultar a un profesional sanitario.

El otoño y la primavera, las dos grandes épocas de transición.

Aprovechando la luz natural y cuidando el sueño, la alimentación y la actividad física. Algunos nutrientes, como las vitaminas del grupo B, la vitamina C y el magnesio, contribuyen a reducir el cansancio.

Cuando el cansancio se instala, dura varias semanas, no mejora con el descanso o va acompañado de otros síntomas. En ese caso, ya no se debe simplemente al cambio de estación.