En este mundo ajetreado, lleno de retos cotidianos, es fundamental centrarnos en los aspectos básicos que contribuyen a nuestro bienestar general y que están bajo nuestro control.
Los conocimientos y consejos que compartiremos proceden del pódcast "Chasing Excellence" de Ben Bergeron y de una comprensión general de las prácticas que han demostrado su eficacia.
1. Alimentación: nutrirse con alimentos saludables.
Lo que come tiene un profundo impacto en su salud general. Elija alimentos naturales y saludables que favorezcan el equilibrio hormonal y el buen funcionamiento del cuerpo, incluidos aspectos esenciales como la salud intestinal.
Evite en la medida de lo posible los alimentos ultraprocesados. En esta categoría se incluyen los productos con largas listas de ingredientes, aditivos identificados con la letra E y azúcares añadidos.
2. Sueño - Para un funcionamiento óptimo del cuerpo.
El sueño es fundamental para la salud y el bienestar. Los estudios han demostrado que la falta de sueño, incluso durante unos pocos días, puede perjudicar el buen funcionamiento del cuerpo y ocasionar problemas de salud. Procure dormir entre 7 y 9 horas de sueño reparador cada noche para que su cuerpo funcione lo mejor posible.
Un estudio publicado en la revista "Diabetes Care" en 2011 mostró que las personas que duermen menos de seis horas por noche tienen un mayor riesgo de desarrollar prediabetes.
3. Hacer deporte: favorecer la función muscular y hormonal y la salud muscular.
El ejercicio físico regular desempeña un papel esencial en la conservación de la función muscular y hormonal, especialmente a medida que envejecemos. Con la edad, podemos perder masa muscular, un fenómeno conocido como "sarcopenia".
La sarcopenia es el resultado de una combinación de factores, entre ellos la disminución de los niveles hormonales, la reducción de la actividad física y una menor síntesis de proteínas musculares. Esta pérdida de masa muscular puede tener consecuencias negativas para la salud y el bienestar: debilidad muscular, pérdida de movilidad y equilibrio, ralentización del metabolismo, mayor riesgo de enfermedades crónicas y pérdida de independencia.
El ejercicio tiene un efecto positivo en las respuestas neurológicas, lo que favorece un envejecimiento saludable y ayuda a mantener la movilidad.
4. Pensamiento: adoptar una mentalidad positiva
Fomente una mentalidad positiva evitando quejarse y buscar excusas. El poder de los pensamientos positivos es inmenso. Si adopta una perspectiva más positiva, le sorprenderá la influencia que puede tener en su visión general de la vida.
En la práctica, tendemos a encontrar lo que buscamos. ¿Ha notado que, cuando quiere comprar un coche o acaba de comprarlo, empieza a verlo por todas partes? Lo mismo ocurre cuando nos centramos únicamente en lo positivo.
5. Relaciones: cultivar vínculos emocionales profundos
Crear y mantener relaciones emocionales profundas desempeña un papel importante en su bienestar. Los vínculos en los que puede compartir sus temores y alegrías se han asociado con una mayor longevidad y felicidad.
Harvard ha llevado a cabo uno de los estudios más largos y completos realizados sobre el desarrollo en la edad adulta. Comenzó en 1938 y sigue a más de 700 hombres, la mayoría de los cuales tiene ahora más de 90 años. El estudio se amplió para incluir a las esposas y los hijos de muchos participantes.
Según este estudio, uno de los factores más importantes para disfrutar de una vida larga y feliz es la calidad de las relaciones sociales. Las personas que mantienen vínculos estrechos con su familia, sus amigos y su comunidad tienden a ser más felices, a gozar de mejor salud mental y a vivir más tiempo que quienes carecen de relaciones sólidas. Además, el estudio concluyó que lo importante no es la cantidad de relaciones sociales, sino su calidad.
Dedique tiempo a cultivar vínculos significativos con los demás.